El presente del niño del pasado

<Mirar el mundo hacia afuera es más cómodo.

Tras una ventana mirar a la calle
es estar en presencia del arte de la vida.

Contemplar a los transeúntes, la vida de la gente
pasando en frente de tus ojos, observando atentamente.

Tras una ventana estás protegido,
escudado del mundo en un espacio completamente distinto.

Resguardado tras una barrera invisible,
permitiéndote observar de forma prudente>

Un día común, un día sin ningún particular. Las mismas calles, los mismos caminos. Un recorrido sin novedad. Sin embargo, algo lo sacó del presente. Algo lo hizo recordar y volver al pasado. Algo lo hizo buscar en partes profundas de su ser. Navegar por caminos escondidos tras marañas de experiencias y capas acumuladas luego de una vida de sucesos. Algo lo hizo notar una fisura en su coraza emocional y le permitió ingresar a una parte de su ser que estaba profundamente enterrada, pero completamente presente. En donde se encuentra su yo del pasado, una parte que siempre ha estado ahí.

Con el paso de los años había creado una serie de mecanismos para transformarse en un ser funcional, una persona acorde a la sociedad en la que se encuentra inmerso. Las circunstancias de la vida se fueron apilando, capa por capa, lámina a lámina, ocultando algunos vestigios de su personalidad. Así, el encierro emocional se fue acrecentando. No había necesidad de dejar pasar a nadie, hasta que se olvidó que él mismo podía entrar. Se transformó en una persona capaz de cambiar de máscaras según la situación; desligándose de su ser de tal forma de actuar con total independencia del debate interno. Una persona con tantas máscaras que confundió la suya propia con el resto, olvidándose que la verdadera no es una más del montón. Es la que queda cuando las otras se van. Un rasgo inalterable de su ser.

Porque nunca ha dejado de ser ese niño del pasado. Aquel ser acongojado por la timidez, muy retraído como para actuar. Aquel niño abrumado por un torbellino de emociones, sin tener conocimiento de cómo liberarlas adecuadamente.

Aquel niño que se vuelve tímido ante el cariño de sus dedos, encendiendo una chispa de atracción ante el hecho de ser aceptado. Quien se sorprende y regocija ante el hecho de ser buscado; tanto así que desea mantenerlo a toda costa. A quien la proximidad física es significante por la realidad que acarrea. Ese acercamiento que no ha sabido como buscarlo ni como dar el primer paso, puesto que ante la primera aproximación reciprocada salta de emoción y no la quiere dejar partir. Luego, se ve atrapado por la aventura inicial, por el juego del primer acercamiento. La culpa es un sentimiento que pesa en la mente y un deber imaginado le sigue detrás, muy cerca y siempre de la mano.

Así, a pesar de la pila de máscaras que lleva encima no es capaz de transgredir su propio ser. Es el mismo niño oculto tras tantas capas quien se lo impide. Ha sido la personificación de todos esos sentimientos quien ha guiado su ser y sus acciones durante toda su vida. No es que pueda o no hacer algo con cualquiera de sus máscaras; es que depende de su propio ser el hacerlo o no. En cada límite que ha intentado expandir y empujar, su yo del pasado está ahí presente. Guiando su mano para no vulnerar sus propios valores. Asegurándose que no vaya a cometer una falta contra su propia persona.

Es así como llevó al presente al niño del pasado. Así como cayó en cuenta que siempre ha habido una pequeña mano guiándolo. Una mano que conoce sus propios principios. Una mano que no es tímida a la hora de actuar. Una mano que no duda, pero que admite nuevas razones. Y lo reconfortante fue saber que esa mano es la suya propia; el niño del pasado tomando el control. No es un ser supremo, un dios benevolente o malvado, ni una entidad cósmica desconocida. Es su propio ser guiando su camino. Ante la indecisión e ignorancia, sabe que su niño del pasado es -paradójicamente- más sabio, y finalmente, quien estará allí y escuchará sus plegarias no es nadie más que él mismo.

Anuncios

One Reply to “El presente del niño del pasado”

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s